Ya lo siento así. Otra vez en lucha, de las pocas cosas que dependen de mí, una es luchar y lo hago. A morir.
Releer este blog y saber que lo que callé sirvió para poder seguir hablando. Que lo que los demás callan es culpa en lata y que lo que hay para decir, siempre será más interesante.
Nadando, rebozante de sentimientos, la calma y la brisa del más puro otra vez se cierne sobre mí. Doy luz porque es lo que puedo dar. La tormenta, ese trueno está siempre latente. Pasión, miedo. Locura.
Pero en algún lado dicen que está la paz. Y el paraíso. Lo sé, lo sé y no sé bien donde está.
Les juro que lo ví. Cada tanto lo veo.
Antes y después de cada pestañeo.
Justo cuando mi luz ilumina sus ojos.
Etiquetas: blog, creativos, gonzalo lopez, redactores, teoylamaquinadeideas
Hace casi 2 meses que impulso junto a 2 amigos un blog de creatividad escrito por redactores creativos.
Comparto con ustedes mis mejores posts, del blog laboral y no tanto:
Ventajas Creativas: Puntos fuertes y débiles de la creatividad romántica.
Defender las ideas: Consejos sobre lo que ocurre cuando se tiene una idea.
Técnicas Penísticas: El clásico SPAM de internet, compartido y gratis.
Cómo entrar a una agencia de publicidad: Manual del trainee.
Forma de trabajo de la agencia Madre Buenos Aires: Mecánica, estilo y archivos de Madre.
El dueño de la idea: El que defiende la idea, el que la tiene y el que la hace crecer.
Gracias Porno!: Historia del porno en Internet.
Stallone el Creativo: Historias de esfuerzo y superación.
Internet y publicidad en Uruguay: Cómo (no) se preparan las agencias.
La información hecha creatividad: Infografías creativas.
Vino bien: Repercusiones de Grey Uruguay en la tapa de la revista Archive.
La conexión Sofovich: Estilo y comportamiento de los creativos uruguayos.
El Test del Masticable: Recetas de masticables en un test persuasivo sobre la tentación.
Etiquetas: anecdotas, catarsis, nostalgia
Callarse es quebrarse por dentro.
El mundo que me rodea está sordo, no importa que esté gritando. Mi mundo no escucha últimamente.
Y se está alejando todo.
Y no me lo voy a callar. Aprendí que si el mundo se mueve, volverá al mismo lugar.
No se que hice para que eso pase, pero como la gente tiende a callarse las cosas, espero por lo menos un una carta, una llamada, un mail. Uno cortito, que pegue las grietas como la gotita o uno gigante que dibuje una explicación.
Yo creo saber quien soy. Y conozco mis intenciones. Por eso no entiendo.
Por ahora voy a seguir gritando sin aire, rindiendo estos homenajes a mis nostalgias personales: a todo aquello por lo que ayer pude haber brindado, porque valió la pena, mientras no era pena.
Etiquetas: blog, creativo, redaccion, teo, textos

Tengo el privilegio de compartir blog con un par de buenos colegas y mejores amigos.
Están invitados a Teo y la máquina de ideas. Un blog sobre creatividad.
A continuación, un par de posts míos para compartir:
Serpentinas: Una oda a la creación.
No culpes a la playa, no culpes a la lluvia: Aspiraciones creativas no-baladescas.
Just do it: De creativo a obrero.
Etiquetas: favorita, links, palabra
Lu ilustró en su blog mi palabra favorita (una expresión en realidad).
Véanlo y visiten el blog para ver muchas cosas lindas más.
Etiquetas: catarsis, filosofia, laburo
Gracias a que alguien cojió estamos en el mundo. Todas las cosas que nos gustan tienen un poco de garche atrás.
El poeta que se clavó esos whiskeys, el que hizo la publicidad que nos gusta se entumeció pensando, la mina que te vende artesanías practicó hasta que pudo hacerlo bien.
Pero lo hizo, como mis viejos lo hicieron para hacerme. Y lo hicieron porque lo desearon.
Y es el placer que mueve al mundo. Es ponérsela a las cosas que queremos y gozarlas bien gozadas.
Es dejar de pajearse sobre lo que admiramos para partir en 8 lo que queremos.
Pasar del deseo a la acción. Cojerse al mundo como la última frontera.
El otro día miraba las lanchitas del parque rodó y un niño me pidió una moneda.
Como no le quise dar, me dijo que me iba a abrir la panza.
Y como me asustó, me paré.
El doble de su altura, más del doble de su peso, todo por dos pesos.
Y un posible enfrentamiento con el botija de 8 años.
Y ahí está el dilema: ¿Que hago si me tira una puñalada?
¿Hay que matar a ese niño?
Alguien lo mataría?
En una situación extrema no tengo duda: Lo mataríamos todos.
Lo que no podemos matar es la pobreza.
Lo que murió hace mucho tiempo fue la dignidad.
Y los que van a morir en un tiempo somos alguno de nosotros, cuando ese pendejo, cumpla sus amenazas, buscando una moneda más.
Son cosas que sabemos y no nos animamos a decir.

Ahora que voy seguido a la Ciudad Vieja al mediodía, veo un montón de fanfarrones paseando con trajes caros.
¿Me pregunto si existe alguien con vocación de cajero o administrativo?
¿Les pagarán bien y sólo lo hacen por eso?
¿Vale la pena vivir pasando facturas a un excel?
¿Son reales las sonrisas de los burócratas?
Debajo de cada traje veo un montón de sueños rotos. La corbata está para apretar el cuello de los que no se animan a gritar.
Y en definitiva, la pregunta es: ¿Eso es ser alguien?
El dinero no hace la felicidad, pero alcanza para comprar la vida de muchas personas.
Me deja tranquilo saber que el mundo sigue siendo de los que tienen las ideas.
Más que una palmadita en el hombro, para alentar a un amigo recomiendo un palito en el orto.
Hace poco me pasó. Tenía a un amigo que se había quedado, inactivo, se autoconsolaba.
Todos le daban palmaditas en el hombro, que como siempre, son una mezcla de lástima vista de reojo.
Como me da asco la lástima, le tendí una línea y le di todo el palo que pude, de la mejor manera posible.
Creo que además de ser más estimulante, aviva el orgullo. Y esa es un fuego más removedor que el cariño falso.
Y mucho más comprometido.
Etiquetas: entrevistas, laburo, uruguay
Un cliente que una vez se jactó de vender más de 10000 mochilas por año, quería pagarme 500 pesos por algo que presupuestado de antemano eran 300 dólares. Tranzamos en 100 dólares. El socio de ese cliente no podía creer la falta de compromiso y me contrató. Por un trabajo que valía 10000 pesos, me pagó 3000. El resto, incobrable.
II
Me preguntaron qué cosas me gustaban en la vida. No supe que decir. Podría haber dicho disfrutar, soñar, vivir o aprender. Me pareció lógico evitarlo, dije que escuchar música, leer y experimentar con algunas cosas como el mate. Como no pudieron sostener el nivel de la respuesta me preguntaron medio en broma, medio en serio si me gustaba tomar mate, que eso es reee-uruguayo. Respondí lo que me gusta responder: "Hoy en día el mate es un símbolo de elegancia". Obviamente la guiñada a mi amigo Umberto pasó desapercibida. Se echaron a reír.
Seguro que hasta hoy se preguntan cómo demonios hacen los argentinos.
III
Hace 6 meses propuse unas ideas que incluían aplicaciones y publicidad en redes sociales. Lo negaron, “la gente no está ahí”, dijeron. Anteayer me llegó un mail preguntándome si yo tenía una copia de aquello. Al parecer descubrieron que 350.000 jóvenes uruguayos están empezando a chatear y usar Facebook. No respondí. Algunas rosas todavía tenemos espinas de dignidad.
IV
Una de las tantas veces que se negaron a que trabaje prácticamente gratis me propusieron ver cómo era la infraestructura en la que algún día podía estar. Era un lugar con colores, pcs con monitores de 15 pulgadas y gente fashion con el MSN abierto a cara de topo. Obviamente quedé impactado ante tal despliegue tecnológico, derroche de rimel y productividad. Pensé en un callcenter. Así podía ahorrar para el lanzallamas y el cinturón de dinamita.
V
Un profesor de facultad que se dedica a comprar jóvenes sin remera en Facebook se considera publicista porque leyó libros. Eso es estúpido, pero no tanto como los publicistas que se consideran genios y no saben leer. Y la pimba no cuenta, no es un libro.
VI
Me preguntaron si sabía escribir. Podría haber respondido la verdad, que por lo menos sé escribir el doble de palabras que ellos. Al final respondí que desde los seis años realizo esa práctica con bastante éxito a la hora de la comunicación o la catarsis. Podría haber usado palabras esdrújulas, rimbombantes y venerables adjetivos de castas altas.
¿Sabés escribir?: Aprendí hace veinte años y no dejé de practicar.
VII
Un tipo que juntó fotos porno y armó una página pirata, hizo dinero. Hoy es un Jóven Empresario Emprendedor y tiene una incubadora de capital, que le vale entrevistas en prestigiosos medios de nuestro país. Un tipo que cantaba jingles en radio y escribió un libro de cuentos que no compró ni su novia, se define como Periodista Digital (porque tiene un blog), Escritor y Músico cantautor. Como un Da Vinci de nuestra era, casi. Yo suelo decir que soy un civil más.
VIII
En un laburo tenía un compañero que era redactor y no sabía escribir. Yo corregía sus faltas y su pésima redacción mientras el hacía letra con el jefe. En ese momento me sentía un poco infeliz. Pensaba en Milli Vanilli, pensaba en los dobles de Holywood. Por lo menos ellos hacen algo de guita.
IX
La gente se ríe de lo horrible que es la publicidad de Grappamiel Vesubio, es fea pero todos hablan de ella. En argentina para un fernet, hicieron publicidades que eran inentendibles. Ninguna de las dos ganó premios, pero de la segunda nadie se rió. Y la miraban una y otra vez, admirándola: "Unos fenómenos estos argentinos!"
X
Una vez me respondieron un mail:
”Acá no vas a tener mucha visivilidad, las ocho horas pueden ser nueve o diez. Buscamos gente con buena redacción y estudios universitarios porque yo no puedo estar en todo.
Tendríamos que tomarte un mes a prueba, con plata para voletos solamente y ver. Después pasarías a cobrar 5500 pesos sin viaticos.”
Mi antispam detectó una fantasmada y dicen que google casi explota. Otra vez pensé en un callcenter, para juntar guita para un diccionario, una copia de la Constitución Nacional que corrobore que la esclavitud se abolió hace años y el infaltable cinturón de dinamita.
Etiquetas: juan, memoria, redencion
Desgraciadamente conocí mucha gente que los sentía, pero que los esquivaba. Yo se que vos no lo hacías. Huías de la realidad, no del dolor.
Y esa sombra fue la que te traicionó.
Cuando se vive en un mundo así, cuando desde chico el entorno te forma como una bomba de tiempo y uno es pura dinamita, no podes hacer nada para cambiarlo, la opción es mirar el reloj.
Te rodeás de gente pero estás solo, estás solo pero estas más solo aun. Es jodido.
Y pensar que en teoría deberíamos haber sido "enemigos".
Me bancaste un tiempo. Yo hice lo posible por pagártelo, era impagable, pero desapareciste. Y ahora es demasiado tarde. Tu secreto queda guardado.
Me avisaron después de ir. Quise ir y no me respondieron, pero para que... sabes lo que opino.
Ojala tuviera una copia de lo que te mande para aquel "proyecto"!
El viento cambia y el ciclo vuelve a empezar.
The Downward Spiral"he couldn't believe how easy it was
he put the gun into his face
bang!
(so much blood from such a tiny little hole)
problems have solutions
a lifetime of fucking things up fixed in one determined flash
everything's blue
in this world
the deepest shade of mushroom blue
all fuzzy
spilling out of my head"
El rey de las ilusiones taradas una vez más -y por penúltima vez- ejecuta su jugada.
Un tratado sobre el enroque largo de una torre sin flechas, una princesa atrapada y su inminente estrategia de captura.
Un pequeño vaya-a-saber-qué sobre el equilibrio y la forma más sana de canalizar la ilusión o mejor aún: Cómo poner en jaque al deseo elevándose con altura.
Asciendo. Hasta lo más bajo de mi precipicio. Esa es mi conjura.
Siempre que conocí al amor fue estando en lo más hondo de la mierda.
La sensación que siento cuando me rescatan, la limpieza, el renacimiento, una nueva era.
No me preguntes. Descubrime. No me cuestiones, desarmame. Construyamos. Desarticulame.
No importa si sos freak o normal, no importa si no te gusta el mate y sí el carnaval.
Acepto. Hasta el presente más oscuro. Esa es mi condición.
Siempre que encontré un milagro fue estando en la vía.
La sensación que siento cuando el ventanal se cae y corta, la sangre, las heridas, una nueva tarea.
No te ocultes. Escondete. No te traumes, hipnotizame. Ardamos. Encendeme.
No importa si sos un ángel o basura, no importa si odiás los bizcochos y amás las verduras.
Asedio. Hasta trascender el cuerpo y tener tu espíritu. Esa es mi ley.
Siempre que quise querer algo lo devoro.
La sensación que siento cuando dos almas vibran juntas, se funden, se consumen y se lastiman.
No tiembles. Latí. No te descuides, sorprendeme. Fundámonos. Masticame.
No importa si es real o imaginado, no importa si te digo que soy libre y estoy atado.
Porque ni una pastafrola y coca-cola o tu chetismo camuflado pueden cambiar lo que creés que no puedo ver.
Porque sin ilusión no se puede ver la realidad, porque la realidad no existe sin una excusa para vivir.
Porque sé de excusas y sé de realidades, como vos dijiste: "sobre vivir se trata la vida".
Porque el viento siempre decide:
Hace que las llamas chicas se extingan,
y que las que valen la pena se aviven.
Ni el más frío ni el más sentimental.
Entre un poker
y la escalera completada con dinero
de las nueve puertas, no elijo ninguna.
Entre la música, las miradas
y todo lo que debería tener sentido,
no sostengo nada.
No lo retengo, no lo recuerdo, no.
En 18 y Ejido nadie me conoce y todos me miran
parecen saber que no puedo,
todos felices.
Esa pareja rubia que siempre anda junta,
los viejitos que se encuentran,
los que tienen una cita.
Los que hace miles de años que se aceptan.
El que se pone el buzo de rombitos con la de uñas negras.
Y los puchos se acaban.
No hay calor, sólo deseo.
A nadie le importa.
Tomar una en un barsucho, caminar por ahí,
dormir la siesta juntos, hablar o no hablar.
Mirar gente pasar, reirnos, improvisar
despedirme sabiendo que hay algo más.
Alguien que me extrañe.
Poder halagar. Poder agobiar.
Tomar de la mano. Ocupar una hora en mimos.
Observar y admirar.
Corromper y construir.
Perdernos.
Todas esas putas cosas que no.
Que ya no sé como eran.
Hasta el tipo más fuerte
sin amor
es débil.
Etiquetas: estrella de la muerte, viejo lobo de mar
Fabriqué mi estrella de la muerte. Hice que cada entrada sea una trampa. Además hice que los pasillos sean literalmente un laberinto. Inabarcable, contradictorio, peligroso. Sólo algunos valientes pudieron entrar.
Cuando entraron me encontraron como siempre me encuentran, solo en mi gran Salón Imperial, viendo el espacio exterior.
No podían entender de que manera o por que motivo sólo estaba sentado ahí viendo un enorme vacío, pequeños destellos entre la oscuridad.
Todos decían lo mismo:
- Lo disfruto -replicaba una y otra vez-, disfruto mi vacío, mi oscuridad, mi nada. Realmente disfruto mi máscara y mi voz robótica. Disfruto mis vicios tanto como disfruto mis carencias.
- No te entiendo, sos contradictorio.
- Soy, esa es mi esencia. Acompañame, tengo algo que mostrarte para que me entiendas.
Frente al mar veo el cielo, ya no es oscuro, es celeste, celestial, pero sigue siendo gigante, como el mar. Esa isla ahí siempre me limitó. Quise volarla un par de veces, pero esa barrera era la que me hacía querer a este mar como a ningún otro. Aunque sea el mismo mar.
Acá viví mis momentos más importantes, en la bóveda inferior. Los que entraron a mi estrella y vieron mi cara pudieron ver en mi reflejo estas mismas olas, estas rocas y el horizonte, sin isla.
Caña en mano, me metí al agua y me dispuse a tirar. Como siempre, antes de tirar hice una enormidad de cálculos.
Tiré.
- Ahora es sólo esperar.
- No entiendo como podés pescar. Es aburrido. Sos aburrido.
- Nada de eso borrega, nada de eso.
”A mi el mar me tranquiliza. Me responde, me pregunta, nos acompaña a todos. Siempre que me tengo que encontrar vengo acá. Siempre que quiero conocer a una persona trato de acercarme al mar. Cuando ves el mar con alguien, mirá siempre la manera en que lo observa, si hay tormenta mejor. Ninguna persona que se sienta incómoda enfrentando al mar es una persona que valga la pena. A quien le incomoda el infinito, tiene miedo de conocer y conocerse…”
Picó y ella empezó a vociferar frases cuasi hippies, mucho más hippies que mi discurso.
- Devolvelo. Es de la naturaleza. Lo vas a matar pobrecito.
- Lo quiero sólo para mi, no te preocupes, no lo voy a dejar sufrir, mi cuchilla acabará con su penar. No va a ser el primero ni el último.
Al verlo, era flaquito, desgarbado y parecía mover la cola como un epiléptico. Un pececito con ínfulas de tiburón.
- Lo voy a devolver –le dije-. Hoy no puedo explicarte porqué, pero no todas las cosas que conseguimos valen la pena. Prefiero dejarlo ir. Cuando crezca se va a dar cuenta que es sólo un pez mas en mi anzuelo y que si vive para contarlo es porque así lo quise. Mi deber antropológico está sujeto a mi moral y todavía no tengo tanta hambre.
Antes de tirarlo se jactó que le hice caso.
Ella no sabía que todavía quedaba un viaje más por hacer, tampoco sabía que era todo esto y mucho menos sabía que odiaba ese hippismo.
- Ahora por fin me vas a conocer -le dije-. Te voy a mostrar la razón de toda mi persona. Con pasiones, insaciable, volátil, acogedora, borrascosa. Con lagunas, mares y desiertos.
Acompañame, te voy a mostrar lo que hay en mi mente. Y es lo único que tengo para los demás.
(sigue en otro post)
Etiquetas: historias, memoria, puentes
No me creerían, pero soy uno de los tipos más perseverantes que conozco. Creo. No es como la fe, es mejor.
Más cerca de recibirme, a un año de esa foto, se presentan difusas las alternativas. Una cuestión de adaptabilidad. En un limbo dónde trabajar de lo que me gusta se está convirtiendo en necesidad, conviven la idiotez humana con la ilógica del sistema.
El puente entre el estudio y el trabajo no es fácil de transitar. Uno se prepara, uno confía, uno espera. Por monedas, por minutos. Lo transitamos igual.
Recorriéndolo entiendo que el idealismo es un sostén para no caer y que la realidad destruye todo. Me doy cuenta que cada tabla cruje y en alguna puedo caer.
Nunca busqué tierra firme sino del otro lado del camino.
Algo va a pasar. Bueno o malo, pero definitivo.
Pase lo que pase, es cuestión de tiempo.
Sobre los otros puentes, no vale la pena hablar hoy, eventualmente hay tierra firme. Sólo hay que saber donde arriesgar. La casualidad está sobrevaluada.
No es la fascinación por el acierto. Es la adicción por el error.
Cada acierto es producto de un montón de errores.
Todos amamos los tests!
http://www.apreguntar.com/encuestas.php?id=471310fa46f8f
Vamo'.
Etiquetas: espontaneidad, everytime anytime, memoria, soledad, tiempo
Como todo en relación al tiempo, nunca conviene estar muy pendiente de eso.
La diferencia entre el fuego y las cenizas, también es un instante, ese momento en que no te podés controlar y en dos minutos arruinas todas las vueltas del reloj que invertiste para llegar ahí. Como un salto desde un avión sin paracaídas.
Te tiras o no. Aprovechas la situación o no. Dejas hacer, dejas pasar, dejas caer, soltás o abrazas. Te quemás y caés.
La vida se construye en pequeños momentos, separados por tiempo medible. Lo que pasa con la vida, es que en general, no la vivís por tiempo sino por momentos. La buena vida son momentos, la vida chata se cuenta en un reloj gris y heredado de costumbres que no sabes que son, pero están siempre ahí. Rutinas, en honor a viejos buenos momentos.
“Nos vemos todos los martes a las 8”, “todos los primeros viernes de cada mes hacemos un balance”, jamás, pero jamás se van a comparar con un desinteresado y espontáneo: "en un rato paso por ahí" o “Hoy te invito a comer” surgido de la nada. Quiero ser claro, los momentos se generan, los tiempos se coordinan. Mas allá de las estructuras, es claro que el ser humano en el fondo no se lleva bien con ellas.
Como todo es cíclico también, todo lo que sube baja y un final son varios comienzos. El tiempo nunca retrocede, pero se estira.
Después de varios golpes y un par de cambios de pilas, te das cuenta lo inútil que es seguir las horas por tu reloj o el reloj de alguien mas, empezás a guiarte por momentos.
Cuando alguien me cuenta historias y recuerda las horas, seguro que no es algo que vale la pena. Rutinario, opaco, causal.
Cuando en cambio me cuentan cosas, según los momentos, sé que esos momentos laten, que viven y resucitan, aunque sea de forma anecdótica para ser contados una vez más, que cómo debe ser, ocurre en el momento debido.
A una hora nunca señalada.

¿Qué significa estar confundido? Estar confundido significa jugar un partido de fútbol y, en un ataque de confusión neuronal espectacular creer que vas hacia la portería contraria, sortear a tus propios compañeros y marcar en propia meta. Y luego, al ver que no has hecho lo correcto decir: “estaba confundido”. Pero… ¿qué es eso de “necesito un tiempo es que… no sé, estoy confundida”.
Piensa en qué pasaría si tú te “confundieras” con respecto a lo que sientes. Se te cruza una chica, estarías un par de días dándole vueltas, no sabrías por dónde tirar y, finalmente y sin haber dado la voz de alarma, seguirías con la relación adelante. ¿Por qué ella te dice que está confundida? Porque ya le están pasando demasiadas cosas que no le dejan pensar con claridad. Y esas cosas tienen nombre y apellidos: el otro o está muy cerca o ya está con ella. De este modo, su confusión siempre es reversible: si la cosa no funciona su confusión desaparece y vuelve contigo. Imagina que te dijera: “oye, que te dejo porque no veas qué cachonda me pone mi compañero de la facul”. Pues… cuando volviese lo mínimo que pensarías de ella es algo innombrable.
Cuando ellas están confundidas no es más que una forma de camuflar la verdadera razón de querer estar solas: quiere probar con el otro a ver qué tal les va.





