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diciembre 05, 2008

El otro día miraba las lanchitas del parque rodó y un niño me pidió una moneda.
Como no le quise dar, me dijo que me iba a abrir la panza.
Y como me asustó, me paré.
El doble de su altura, más del doble de su peso, todo por dos pesos.
Y un posible enfrentamiento con el botija de 8 años.
Y ahí está el dilema: ¿Que hago si me tira una puñalada?
¿Hay que matar a ese niño?
Alguien lo mataría?
En una situación extrema no tengo duda: Lo mataríamos todos.
Lo que no podemos matar es la pobreza.
Lo que murió hace mucho tiempo fue la dignidad.
Y los que van a morir en un tiempo somos alguno de nosotros, cuando ese pendejo, cumpla sus amenazas, buscando una moneda más.
Son cosas que sabemos y no nos animamos a decir.

El V3 de tu cintura




Ahora que voy seguido a la Ciudad Vieja al mediodía, veo un montón de fanfarrones paseando con trajes caros.
¿Me pregunto si existe alguien con vocación de cajero o administrativo?
¿Les pagarán bien y sólo lo hacen por eso?
¿Vale la pena vivir pasando facturas a un excel?
¿Son reales las sonrisas de los burócratas?
Debajo de cada traje veo un montón de sueños rotos. La corbata está para apretar el cuello de los que no se animan a gritar.
Y en definitiva, la pregunta es: ¿Eso es ser alguien?
El dinero no hace la felicidad, pero alcanza para comprar la vida de muchas personas.
Me deja tranquilo saber que el mundo sigue siendo de los que tienen las ideas.

Alcahuete



Más que una palmadita en el hombro, para alentar a un amigo recomiendo un palito en el orto.
Hace poco me pasó. Tenía a un amigo que se había quedado, inactivo, se autoconsolaba.
Todos le daban palmaditas en el hombro, que como siempre, son una mezcla de lástima vista de reojo.
Como me da asco la lástima, le tendí una línea y le di todo el palo que pude, de la mejor manera posible.
Creo que además de ser más estimulante, aviva el orgullo. Y esa es un fuego más removedor que el cariño falso.
Y mucho más comprometido.

Anecdotario

agosto 28, 2008

I

Un cliente que una vez se jactó de vender más de 10000 mochilas por año, quería pagarme 500 pesos por algo que presupuestado de antemano eran 300 dólares. Tranzamos en 100 dólares. El socio de ese cliente no podía creer la falta de compromiso y me contrató. Por un trabajo que valía 10000 pesos, me pagó 3000. El resto, incobrable.

II

Me preguntaron qué cosas me gustaban en la vida. No supe que decir. Podría haber dicho disfrutar, soñar, vivir o aprender. Me pareció lógico evitarlo, dije que escuchar música, leer y experimentar con algunas cosas como el mate. Como no pudieron sostener el nivel de la respuesta me preguntaron medio en broma, medio en serio si me gustaba tomar mate, que eso es reee-uruguayo. Respondí lo que me gusta responder: "Hoy en día el mate es un símbolo de elegancia". Obviamente la guiñada a mi amigo Umberto pasó desapercibida. Se echaron a reír.
Seguro que hasta hoy se preguntan cómo demonios hacen los argentinos.

III

Hace 6 meses propuse unas ideas que incluían aplicaciones y publicidad en redes sociales. Lo negaron, “la gente no está ahí”, dijeron. Anteayer me llegó un mail preguntándome si yo tenía una copia de aquello. Al parecer descubrieron que 350.000 jóvenes uruguayos están empezando a chatear y usar Facebook. No respondí. Algunas rosas todavía tenemos espinas de dignidad.

IV

Una de las tantas veces que se negaron a que trabaje prácticamente gratis me propusieron ver cómo era la infraestructura en la que algún día podía estar. Era un lugar con colores, pcs con monitores de 15 pulgadas y gente fashion con el MSN abierto a cara de topo. Obviamente quedé impactado ante tal despliegue tecnológico, derroche de rimel y productividad. Pensé en un callcenter. Así podía ahorrar para el lanzallamas y el cinturón de dinamita.

V

Un profesor de facultad que se dedica a comprar jóvenes sin remera en Facebook se considera publicista porque leyó libros. Eso es estúpido, pero no tanto como los publicistas que se consideran genios y no saben leer. Y la pimba no cuenta, no es un libro.

VI

Me preguntaron si sabía escribir. Podría haber respondido la verdad, que por lo menos sé escribir el doble de palabras que ellos. Al final respondí que desde los seis años realizo esa práctica con bastante éxito a la hora de la comunicación o la catarsis. Podría haber usado palabras esdrújulas, rimbombantes y venerables adjetivos de castas altas.
¿Sabés escribir?: Aprendí hace veinte años y no dejé de practicar.

VII

Un tipo que juntó fotos porno y armó una página pirata, hizo dinero. Hoy es un Jóven Empresario Emprendedor y tiene una incubadora de capital, que le vale entrevistas en prestigiosos medios de nuestro país. Un tipo que cantaba jingles en radio y escribió un libro de cuentos que no compró ni su novia, se define como Periodista Digital (porque tiene un blog), Escritor y Músico cantautor. Como un Da Vinci de nuestra era, casi. Yo suelo decir que soy un civil más.

VIII

En un laburo tenía un compañero que era redactor y no sabía escribir. Yo corregía sus faltas y su pésima redacción mientras el hacía letra con el jefe. En ese momento me sentía un poco infeliz. Pensaba en Milli Vanilli, pensaba en los dobles de Holywood. Por lo menos ellos hacen algo de guita.

IX

La gente se ríe de lo horrible que es la publicidad de Grappamiel Vesubio, es fea pero todos hablan de ella. En argentina para un fernet, hicieron publicidades que eran inentendibles. Ninguna de las dos ganó premios, pero de la segunda nadie se rió. Y la miraban una y otra vez, admirándola: "Unos fenómenos estos argentinos!"



X

Una vez me respondieron un mail:
”Acá no vas a tener mucha visivilidad, las ocho horas pueden ser nueve o diez. Buscamos gente con buena redacción y estudios universitarios porque yo no puedo estar en todo.
Tendríamos que tomarte un mes a prueba, con plata para voletos solamente y ver. Después pasarías a cobrar 5500 pesos sin viaticos.”
Mi antispam detectó una fantasmada y dicen que google casi explota. Otra vez pensé en un callcenter, para juntar guita para un diccionario, una copia de la Constitución Nacional que corrobore que la esclavitud se abolió hace años y el infaltable cinturón de dinamita.



The Downward Spiral

abril 28, 2008

No sé ni que año fue, pero fuiste la primera persona con la que hable después de "raparme". Vos entendías que había dolores que no se podían mostrar.
Desgraciadamente conocí mucha gente que los sentía, pero que los esquivaba. Yo se que vos no lo hacías. Huías de la realidad, no del dolor.
Y esa sombra fue la que te traicionó.
Cuando se vive en un mundo así, cuando desde chico el entorno te forma como una bomba de tiempo y uno es pura dinamita, no podes hacer nada para cambiarlo, la opción es mirar el reloj.
Te rodeás de gente pero estás solo, estás solo pero estas más solo aun. Es jodido.
Y pensar que en teoría deberíamos haber sido "enemigos".
Me bancaste un tiempo. Yo hice lo posible por pagártelo, era impagable, pero desapareciste. Y ahora es demasiado tarde. Tu secreto queda guardado.
Me avisaron después de ir. Quise ir y no me respondieron, pero para que... sabes lo que opino.
Ojala tuviera una copia de lo que te mande para aquel "proyecto"!
El viento cambia y el ciclo vuelve a empezar.




The Downward Spiral

"he couldn't believe how easy it was
he put the gun into his face
bang!
(so much blood from such a tiny little hole)
problems have solutions
a lifetime of fucking things up fixed in one determined flash
everything's blue
in this world
the deepest shade of mushroom blue
all fuzzy
spilling out of my head"

blue skies from rain (let it bleed)

abril 17, 2008


El rey de las ilusiones taradas una vez más -y por penúltima vez- ejecuta su jugada.
Un tratado sobre el enroque largo de una torre sin flechas, una princesa atrapada y su inminente estrategia de captura.
Un pequeño vaya-a-saber-qué sobre el equilibrio y la forma más sana de canalizar la ilusión o mejor aún: Cómo poner en jaque al deseo elevándose con altura.


Asciendo. Hasta lo más bajo de mi precipicio. Esa es mi conjura.
Siempre que conocí al amor fue estando en lo más hondo de la mierda.
La sensación que siento cuando me rescatan, la limpieza, el renacimiento, una nueva era.
No me preguntes. Descubrime. No me cuestiones, desarmame. Construyamos. Desarticulame.
No importa si sos freak o normal, no importa si no te gusta el mate y sí el carnaval.

Acepto. Hasta el presente más oscuro. Esa es mi condición.
Siempre que encontré un milagro fue estando en la vía.
La sensación que siento cuando el ventanal se cae y corta, la sangre, las heridas, una nueva tarea.
No te ocultes. Escondete. No te traumes, hipnotizame. Ardamos. Encendeme.
No importa si sos un ángel o basura, no importa si odiás los bizcochos y amás las verduras.

Asedio. Hasta trascender el cuerpo y tener tu espíritu. Esa es mi ley.
Siempre que quise querer algo lo devoro.
La sensación que siento cuando dos almas vibran juntas, se funden, se consumen y se lastiman.
No tiembles. Latí. No te descuides, sorprendeme. Fundámonos. Masticame.
No importa si es real o imaginado, no importa si te digo que soy libre y estoy atado.


Porque ni una pastafrola y coca-cola o tu chetismo camuflado pueden cambiar lo que creés que no puedo ver.
Porque sin ilusión no se puede ver la realidad, porque la realidad no existe sin una excusa para vivir.
Porque sé de excusas y sé de realidades, como vos dijiste: "sobre vivir se trata la vida".

Dame fuego, yo tengo la lluvia.
Porque el viento siempre decide:
Hace que las llamas chicas se extingan,
y que las que valen la pena se aviven.

Simple. Hasta que algún día leas esto y el viento espero, me de la razón.

house of cards

abril 13, 2008

Ni el más frío ni el más sentimental.
Entre un poker
y la escalera completada con dinero
de las nueve puertas, no elijo ninguna.
Entre la música, las miradas
y todo lo que debería tener sentido,
no sostengo nada.
No lo retengo, no lo recuerdo, no.

En 18 y Ejido nadie me conoce y todos me miran
parecen saber que no puedo,
todos felices.
Esa pareja rubia que siempre anda junta,
los viejitos que se encuentran,
los que tienen una cita.
Los que hace miles de años que se aceptan.
El que se pone el buzo de rombitos con la de uñas negras.
Y los puchos se acaban.
No hay calor, sólo deseo.
A nadie le importa.

Tomar una en un barsucho, caminar por ahí,
dormir la siesta juntos, hablar o no hablar.
Mirar gente pasar, reirnos, improvisar
despedirme sabiendo que hay algo más.
Alguien que me extrañe.
Poder halagar. Poder agobiar.
Tomar de la mano. Ocupar una hora en mimos.
Observar y admirar.
Corromper y construir.
Perdernos.

Todas esas putas cosas que no.
Que ya no sé como eran.
Hasta el tipo más fuerte
sin amor
es débil.